Pasaba por aquí

La excusa del beneficio social

01.10.2015 | 00:06
La excusa del beneficio social

El AVE llega a León y se interpreta como un avance económico y social por quienes lo promovieron. Puede. Una, que es una habitual de los ferrocarriles, les puede asegurar que el AVE no le ha traído precisamente beneficios económicos, más bien todo lo contrario. Ya les adelanto, para quien no lo sepa, que paso la mayor parte de mi tiempo en Cataluña. Lo sé, lo sé, podría haberme dedicado a desgranar independentismos, pero ya estamos todos muy cansados, sabiendo además que esto no ha hecho más que empezar.

Siguiendo con el tren de alta velocidad y comenzando con experiencias de primera mano, que son las fiables, el gran desatino de este súper transporte donde yo habito es, para empezar, su ubicación. La estación se encuentra a unos cuarenta kilómetros de la capital de provincia, en medio de campos de trigo. Esto obliga al viajero a gastar más en taxi, bus o coche propio para ahorrarse una hora de trayecto (a la que hay que restar el tiempo del bus-coche-taxi y sumar unos precios por billete nada sociales). Y lo mismo para el viaje de vuelta. Esto cómodo del todo no es.

El segundo punto negativo, la desaparición de trenes ordinarios para rutas que se prefiere haga únicamente el tren bala. Por supuesto a destinos de viajantes masivos y a precios poco populares. Así que para el común de los mortales, hay que volver al incómodo bus para viajes largos, con precios hinchados aprovechando el encaje de bolillos. A mí con estas dos cruces rojas ya me vale para rechazar este tipo de transporte implantado con este espíritu exclusivamente recaudatorio. Bueno, seré justa, también para que algunos saquen pecho en las portadas.

Por desgracia, y cada vez con mayor frecuencia, se utiliza la excusa del avance social para promover verdaderas estafas. Si no que se lo cuenten a los miles de clientes directos e indirectos de los ya nada fiables motores alemanes. Creyeron invertir en un coche seguro para la carretera y respetuoso con el medioambiente, sin saber que lo que estaban conduciendo es una verdadera arma letal contra el planeta (y no me refiero únicamente para los árboles y las ardillas€ es que nosotros vivimos sobre su superficie).

Otro ejemplo de los avances que nos frenan, el famoso muelle de la contraconcepción. Resulta que este dispositivo que obstruye las trompas de Falopio para evitar embarazos está provocando daños irreversibles en cientos de mujeres de todo el mundo, hasta el punto de obligar a los cirujanos a retirar úteros por culpa de este implante. Menudo avance, ¿no? Pero como entra dentro de las estadísticas de posibles fallos, el muelle sigue en el mercado.
Ave muelle, los que van a ser estafados te ´claxonan´.

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