Punto de vista

Miserias y limosnas

18.08.2015 | 04:00
Miserias y limosnas

Gracias, presidente Mariano, por su magnanimidad en concedernos un 0,25% de subida a las pensiones. O sea, más o menos dos euros mensuales de media. Gracias a este aumento tan generoso –así llevamos ya tres años en los presupuestos generales– podremos pagar los impuestos y la Seguridad Social de nuestros hijos, afiliados con melifluos camelos en el emprendimiento de autónomos. Y no nos podemos quejar, pues tenemos pensión, y algunos de los nuestros, trabajo; aunque sea de esos temporales, muy temporales, de horas, con salarios de risa, o de pena. Algunos sindicatos y asociaciones de ciudadanos han calificado esta subida como miserable y absolutamente ruin por parte del PP.

Gracias presidente Mariano por insuflarnos ánimos de que la recuperación económica va fenomenal. Sobre todo para las grandes empresas del Ibex 35, para los bancos, y para los corruptos peperos que aún no han devuelto nada de lo robado. España va bien, pues los beneficios empresariales crecen este ultimo año un 37% y las ventas aumentan más del 4% respecto al 2014. El buen negocio de estas empresas acurrucadas junto al Ibex 35 va viento en popa porque las nóminas son de oro para sus directivos –aumentado un 17%– y las de sus consejeros un 13%, y con prejubilaciones y retiros dorados.

Todas las fatuas promesas que nos está haciendo de cara a las próximas elecciones generales –como le conocemos muy bien, presidente–, pues ya sabe que no le creemos. Pero no solo por razones de inquina, sino por los datos inexactos y troleros que nos cuenta continuamente. Así, según sus números, el gasto social para 2016 será del 53% del total del Presupuesto, algo contenido, cuando en 2015 fue del 54%. Reduce el techo de gasto a un 4,4%, insuficiente. Se ralentiza el crecimiento, pues apenas invierte el gobierno del PP en infraestructuras públicas y en I+D+i. Y mucho nos tememos que las cifras que Rajoy nos promete para 2016 –si gana, claro, y si se le dejamos– para favorecer al contribuyente, estén falseadas, infladas, y sean bastante raquíticas socialmente.

La deuda pública se ha vuelto a disparar, y ya estamos en un 98% del PIB, más de 1 billón de euros. Y esto sí que es muy preocupante junto a la quiebra, poco a poco, de la caja de reserva de las pensiones. Ya lo ha dicho Beteta, su secretario de Estado de Administraciones Públicas: «El déficit es el cáncer de la economía». Si España está creciendo y recuperándose tan excelentemente como cacarea el presidente Rajoy, ¿porqué sube solo un 0,25% a los pensionistas? Sabe muy bien Rajoy que de estas pensiones de los abuelos viven y sobreviven hijos y nietos en muchas familias. ¡Ay, la caja de las pensiones!, cómo ha quedado vacía después de que metiera mano la ministra Báñez varias veces. La verdad es que Rajoy oculta muchos datos a los españoles, y que de cara a las elecciones convendría que conociéramos bien para ver cómo nos pretenden engatusar los discursos electoralistas y populistas del PP.

El número de personas desempleadas en España (EPA, Eurostat) aún supera los 5.150.000, casi un 23%; de los mayores porcentajes de desempleados del mundo civilizado. ¿De dónde saca Rajoy esos 5.500 millones de euros para temas sociales? Pues, de los españoles que han encontrado trabajos temporales, por horas, muy precarios, con salarios de birria, indignos, que ni les permiten llegar a fin de mes. Los listos economistas del PP se ahorran el pago de la prestación por desempleo de esos ´nuevos´ trabajadores y de los autónomos emprendedores, ya casi arruinados, y lo emplean para otra cosa, para los temas sociales...Pero ni unos ni a otros le salen las cuentas, pues sigue reduciendo la cobertura al desempleo y vuelve a ser muy ruin con los pensionistas y los funcionarios. El Gobierno quiere ahorrarse esos 5.500 millones en desempleo pese a que la mitad de los parados no ingresa ya nada. Y son más de 1,2 millones de trabajadores los que llevan 4 años o más en paro.

Sus presupuestos son aún muy confusos, no factibles y no posibles de realizar; la reforma fiscal (tramos e IRPF) frenará el repunte de la recaudación, y sus promesas quedarán en agua de borraja como en las elecciones del 2011. Diga lo que diga Rajoy, mientras siga tan insoportable la tasa de paro y la desigualdad, no se dejará ver la recuperación. Y aunque podamos estar ya en el preludio del fin de la crisis, la mayoría de los ciudadanos españoles no lo percibimos de ninguna manera.

Será por eso que prometen en la próxima legislatura la creación de no sé cuántos millones de puestos de esos de ´mierda´, limosneros. Qué bien vamos a vivir a partir de enero de 2016, sin este lastre: habrá dinero hasta para las facturas sanitarias de los emigrantes ¡Qué gran bufonada economicista nos quiere vender el PP con su presidente Mariano a la cabeza electoral!

Si yo fuera un jubilado (que lo soy), uno de esos 8,4 millones de pensionistas, o uno de los 5.150.000 parados que hay ya en España, me acordaría de Montoro y Rajoy el próximo mes de diciembre cuando acuda a las urnas. Y sobre todo si soy uno de esos 1,2 millones de desempleados de larguísima duración, ya hastiados de las promesas de Mariano y del PP en el 2011 y ahora en 2015.

Sí, le llamamos Mariano, por su nombre de pila, en plan amigable, así como le gusta ahora que le digan, más cercano, más próximo a la calle. Qué pretenderá con esa teatralidad, si cada uno es como es, y Mariano, el serio, no soporta las masas. Pues que tenga cuidado, Mariano, no sea que de estar tanto tiempo en la rúa se le olvide que aún es presidente del país ¿O ya no lo es, pues hemos dado un gran salto en el tiempo a diciembre?

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