ANTONIO GONZÁLEZ BARNÉS
El PSOE, con el visto bueno de su presidente, Zapatero, ha dado una mazazo a la fiesta nacional propiciando la libertad de voto de sus parlamentarios catalanes para que la lidia desaparezca en Cataluña, como ha pasado. Todo lo que ´huela´ a España, a nación española, a que una amplia mayoría de españoles esté a favor de los toros, molesta, duele y jode a los separatistas catalanes que han tenido como ´socios´, a los mismos que han ido contra el trasvase del Ebro y que han recibido tantos favores de parte del Gobierno de ZP para que Montilla gobierne en esa Comunidad española, los enemigos de una lengua que utilizan más de trescientos millones de personas en el mundo, los de carácter sectario y poco solidario, los que hablan de selecciones deportivas catalanas...
Hoy más que nunca me siento identificado con la afición taurina catalana. Entre todos mataron la fiesta y ésta sola se murió. De nada ha servido que José Tomás apostara por Barcelona para sus reapariciones y despedidas de temporada; que los toreros catalanes hagan el paseíllo lidiados en la senyera en lugar del capote, que se convocaran manifestaciones, que se gritase en una democracia ´libertad, libertad´.
Ayer se manchó el nombre de Joaquín Bernardó Chamaco (que toreó quince tardes seguidas), de Balañá, de tantos toreros que regaron con su sangre el ruedo de una ciudad (Barcelona) que llegó a tener hasta tres plazas de toros, de otros que en ella se dejaron la vida, de los aficionados...
Cataluña ya no forma parte de la España taurina... y esto, gobernando Zapatero, puede ser el principio de otras muchas cosas.
Pero si tan lamentable es lo ocurrido en este trozo de nuestra geografía, la pasividad de los taurinos murcianos empieza a ser preocupante. Ya saben aquello de que ´cuando veas las barbas de tu enemigo veas pelar...´. Sólo el Club Taurino de Murcia, insisto, sólo él, se ha tomado seriamente el asunto enviando cartas para solicitar firmas, remitiendo impresos para recopilarlas, dirigiéndose al Gobierno regional, con manifestaciones públicas... El Club Taurino, la Escuela Taurina y algunos medios de comunicación, otros no. ¿Qué ha dicho o realizado la Federación de Clubes y Peñas Taurinas de nuestra Región? ¿Qué declaraciones han leído o cartas firmadas por su presidente, Francisco García, pidiendo a nuestro Gobierno la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) para la fiesta en nuestra Comunidad? ¿Donde está el Foro Taurino de Cartagena, o esa peña de Calasparra que me niego a nombrar, o el Club Taurino de Cartagena, o la peña Taurina Yeclana... e incluso grandes aficionados que ocupan cargos de responsabilidad política?
Quisiera conocer la razón del silencio del consejero de Cultura de nuestro Gobierno regional cuando ha recibido ya cartas en que se pide la declaración de BIC para la fiesta de los toros. Quisiera saber qué tipo de presión (¿es necesario hacerla?) necesita la consejera de Presidencia para sacar esto hacia adelante. Que sepa que nos a va a tener a muchos, a miles de murcianos, a su lado. Al menos ayer se pronunció positivamente nuestro presidente, y eso es alentador y de agradecer. En Murcia, donde fuimos los primeros de España, antes que Madrid o Valencia, en pedir esta declaración, hemos de crear las bases y las leyes que no permitan que alguna vez pueda ocurrir lo que ha pasado en Cataluña. No nos lo permitirían Juan Ruiz Lagartija, Gavira, Tino Montes, Pedro Barrera, El Niño del Barrio, Manolo Cascales... los toreros de hace unos años y los actuales, los grandes aficionados que han existido y existen, ni Julian Alcaraz, Ganga, Pedro Sastre, Ropalo Blas Cano...
Si la Federación de Clubes y Peñas no da un paso inmediato, su presidente debe dimitir ya, o hay que largarlo en la próxima asamblea. Aquí ya no hay lugar para las milongas, para aquellos a los que se les llena la boca pidiendo ´el toro, toro´ y dejan que éste emprenda el camino de los zoos o desaparezca.
Aquí ha llegado el momento de mojarse, señores.