La noticia salta en Málaga, la leo en La OpiniÓn de la ciudad andaluza. El que fuera portero del Real Madrid, Koke Contreras, experto navegante, se embarca en una aventura insólita junto a otro enamorado del mar, Alfonso Manzaneque. Han de partir, según el proyecto, hoy mismo desde el puerto de Benalmádena con destino a Trinidad y Tobago en busca, no se sabe si 'captura', de aquel mengano que actuó de línea en el partido clave para España del Mundial de Corea y Japón del 2002, en cuartos de final, contra los anfitriones y que supuso la eliminación para nuestro país, impidiendo su competición en semifinales.
Fue en tiempo de la prórroga del partido, al término del tiempo reglamentario con empate a cero, cuando un avance de Joaquín por la banda derecha terminó en un centro que cabeceó Morientes a gol. El auxiliar de la banda levantó el banderín y señaló que el balón había atravesado la línea de fondo, cuestión que la televisión y las imágenes demostraron, muy pronto, que no había sido así. El gol fue anulado y la tanda de penaltis nos devolvió a España, como siempre, en los cuartos.
El árbitro del partido fue Gamal al Ghandour, creo que egipcio, y su ayudante, el necio Michael Ragoonath, que según parece habita con sus errores a cuestas y su mediocridad técnica, por no atribuirle mala fe, en Trinidad. La intención de Koke Contreras con el viaje es aunar dos experiencias deportivas, la náutica y la nostálgica; no hay que olvidar que él fue el tercer portero del seleccionado español por José Antonio Camacho, el técnico murciano responsable en aquel mundial de nuestro equipo nacional.
El berrinche, también nacional, fue de órdago, porque España tenía, también como siempre, aspiraciones; pero por estas circunstancias y otras, nuestro país no consiguió su objetivo de, al menos, plantarse en semifinales de la máxima competición balompédica. A punto estuvimos de romper relaciones oficiales (es una exageración mía) con Oriente; aunque sí es verdad que, por ejemplo, Jesús Gil anuló su compromiso de contratación de un futbolista coreano para su Atlético de Madrid.
Los mindangos directores del partido entonaron el 'mea culpa' mucho después (ver entrevista de Marca con el árbitro) y reconocieron que se equivocaron con un gran perjuicio para nuestra selección; pero en fútbol no hay rectificación posible, es una cuestión inexorable. Ahora bien, lo que sí se puede hacer es lo que propone Koke Contreras, una visita a aquel lamentable protagonista, con un 'libro de reclamaciones' retroactivo para llevarle un recado de la afición española: Los de La Roja no te olvidan.
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