VUELTA DE TUERCA

En el aire

 
Enviar
Imprimir
Aumentar el texto
Reducir el texto

BERNAR FREIRÍA

Sostienen los antropólogos que el grooming -despiojamiento-, la labor de liberar de parásitos a otros miembro de la propia especie, ha sido una de las primeras actividades de interacción social en el seno de las comunidades de primates y humanos. Los favores mutuos de limpieza tienden a crear vínculos sociales y a cohesionar el grupo.
La misma antropología nos enseña también que, con la aparición del lenguaje en los humanos, el cotilleo vino a ocupar las funciones que cumplía el despiojar, sólo que con más eficacia. Comentar las desdichas, problemas, éxitos, logros, mezquindades y triunfos de los congéneres es una manera de entrar en comunidad con ellos. El cotilleo -en contra de lo que pudiera parecer a primera vista- es una actividad altruista y altamente evolucionada. El que cuenta, glosa o confía lo que le atañe a la intimidad ajena no obtiene de ello beneficio, más allá del granjearse la confianza para ser a su vez objeto de confidencias semejantes. Con el cotilleo entramos a formar parte de la vida de los demás y los metemos en la nuestra. El cotilleo también es una importante escuela de empatía. Las neuronas espejo, penúltima de las adquisiciones del cerebro en el largo camino de la adaptación evolutiva de nuestra especie, son imprescindibles para que podamos ponernos en lugar del otro, compadecernos, literalmente, con él.
Da la impresión de que la sociedad española está muy evolucionada en ese aspecto. Hemos elevado el cotilleo, al que denominaremos de modo genérico y por razones de copyright 'El Tomate' (en siglas, ET©), a la condición de actividad de ocio preferente, espectáculo máximo y actividad lucrativa -para algunos- nada desdeñable. Gracias a ET© lo que antes eran problemas conyugales, desavenencias por cuestiones de herencias, infidelidades, perversiones y vicios varios, llevados en la más estricta intimidad posible, ahora ponen en ejercicio las neuronas espejo de millones de españoles que empatizan con todo ello a través de las ondas herzianas en un ejercicio de cotilleo cósmico.
Hasta tal punto ha prendido en España el modelo ET©, que ya la política y la judicatura se han contagiado del modus operandi de ese importante mecanismo de cohesión social. Antes, cuando un juez decretaba el secreto de un sumario, las investigaciones, actuaciones, pruebas y cargos solían permanecer ocultos hasta tanto no fuese levantado el susodicho secreto. Ahora, el secreto del sumario sólo significa que los diarios más serios, utilizando el modelo ET©, irán desvelando en sucesivas entregas las partes más escabrosas de lo contenido en el sumario formalmente secreto para que los ciudadanos puedan ir cotilleando.
-¿Te has enterado, Fulan@, de que el presidente la Comunidad Autónoma, que está felizmente casado con la farmacéutica de la Calle Real, tan buena chica ella, le decía al Mostachos cosas como "amiguito del alma, lo nuestro es muy bonito, te quiero un huevo"?
-¿Y tú? ¿Sabes que la lagartona de la alcaldesa no se compra ella los bolsos de Louis Vuitton que tan orgullosa luce en los saraos?
-Ya decía yo que esos no eran trigo limpio.
El inagotable modelo ET© evita que las pugnas por colocar al frente de algún centro de poder al propio se lleven a cabo en estricto secreto, con utilización de filtros y venenos -como en Roma- o con dagas clavadas por la espalda -como en Florencia-. Hoy, la lucha por colocar al propio en Cajamadrid se está haciendo no ya a plena luz del día, sino en los medios de comunicación en los que las diversas facciones de un partido, públicamente reconocibles e identificables, conceden entrevistas, hacen declaraciones a cámara y muestran sin el mínimo decoro sus intereses. Así, la ciudadanía puede identificarse con los unos o con los otros, cual si de la Campanario y la Esteban se tratase. La ciudadanía participa de este modo activamente en el psicodrama nacional.
Habrá a quien esta exhibición de las crudas ambiciones no le parezca seria, pero si se mira bien, es una forma muy avanzada de democracia. En lugar de luchas subterráneas por el poder entre las élites a espaldas de la ciudadanía, el modelo ET© propicia la visibilidad que permite las adhesiones empáticas de toda la ciudadanía con uno u otro bando. Eso sí que es un proyecto común, la forma suprema de cohesión social.

blogs.laopiniondemurcia.es/
vueltadetuerca

COMPARTIR
 
  CONÓZCANOS:  CONTACTO |  LA OPINIÓN DE MURCIA |  LOCALIZACIÓN     PUBLICIDAD:  TARIFAS |  CONTRATAR  
laopiniondemurcia.es es un producto de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de laopiniondemurcia.es. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.
 


  Aviso legal
  
  
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca  | Empordà  | Faro de Vigo  | Información  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Tenerife  | La Opinión de Zamora  | La Provincia  |  La Nueva España  | Levante-EMV  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas