Será cierto que Diana de Gales tuvo, hace más de un cuarto de siglo, una relación amorosa con Giscard d'Estaing, presidente de Francia? Aunque en su segunda novela Giscard cuente una historia que lo deja ver, el lector suele equivocarse por partida doble en estos casos: al creer descubrir en una novela, siguiendo pistas falsas que el fabulador siembra, rastros ciertos de la vida de su autor, y al no descubrir los rastros ciertos que en toda novela hay. Encima de la reseña que da cuenta del asunto aparece una foto de Diana junto a Giscard en una cena de gala, años después del supuesto romance. Busco en los ojos de Diana, que miran a Giscard, me pregunto si el 'affaire' está ahí retratado, y creo ver la mirada de una antigua amante, satisfecha de tener esa historia en la memoria, ida ya la pasión y el amor en su acepción usual pero con el tesoro de un buen alijo de secretos compartidos.