Como que hay gente que aún duda y no se termina de creer lo de los transgénicos... hubo incluso quien me contestó a mis anteriores que lo que yo decía era una "exageración perniciosa", pues daremos una vueltecica más de tuerca para ver dónde está realmente lo pernicioso y cuál es exactamente la exageración. Si seguimos con la sobrada y autorizada opinión del biólogo molecular Dr. Gilles Éric Seraline, experto en tecnología transgénica y asesor de la UE en ciencia alimentaria, existen estudios estadísticos en más de 65 países que demuestran que los cánceres de mama y de estómago están directamente relacionados con el consumo masivo de carne. Dentro de los animales hay más pesticidas que en el propio campo de maíz o de soja transgénico, ya que se necesitan muchas hectáreas para alimentar a una vaca, que luego lo concentra en su organismo. Es un solo ejemplo.
Pero es que -y enlazo con esto por donde me quedé en mi anterior artículo- con un solo 10% de terreno transgénico cultivado, ya no se puede frenar su extensión paulatina, dado que son plantas tratadas químicamente para ser más resistentes e invasivas que las naturales. Por eso mismo es sumamente peligroso realizar experiencias farmacéuticas en los campos. Porque resulta incontrolable. Y hay ocho patentes concedidas para genes artificiales en semillas, de forma que, si se patenta la genética, indirectamente también se patenta la semilla, y de este modo se controla el consumo alimentario.
Hace quince años, la ONU dijo que con 50 billones de dólares se acabaría con el hambre en el mundo. Esta fue la excusa, claro, para abrir la caja de Pandora. Luego dijeron que no había suficientes fondos para eso. En la actualidad, sin embargo, sí que se ha soltado más del doble para tapar el desastre financiero de la banca, y nadie ha dicho ni pío. Por otro lado, no olvidemos que la producción natural ha alimentado al mundo durante milenios sin ayuda de los gobiernos. Es precisamente la agricultura industrializada la que está intervenida y se sostiene con fondos públicos. Muy curioso...
Mucho me temo que lo que está sucediendo con el mercadeo de las semillas trangénicas es la conclusión más natural (por lo innatural y desnaturalizado) del mundo. Y es que están patentando la vida. Con esto ya, todo, incluso el poder respirar, pertenece a alguna multinacional. La ingeniería genética salva vidas a través de la ciencia médica. Es muy cierto, sí señor. Pero antes las condenan a través del negocio alimentario. De esta manera, la vida humana resulta rentabilísima. Ya saben aquello que dijo el cura: "tanto en la salud como en la enfermedad". Pues eso mismo.
Como colofón, habrá que decir que este científico al que he citado en toda esta historia, se ve presionado por el mismo poder económico que invade, manipula y corrompe todo. El hombre necesita fondos para poder investigar, asistir a congresos, etc. Y los fondos están en los programas. Programas que financian las propias industrias farmacéuticas. O sea, se cierra el círculo, y se cierra la trampa...
¿Soluciones?.. Tan solo se me ocurre lo que ya dije en mis tres anteriores sobre las redes de comercialización de los alimentos, ¿se acuerdan ustedes?.. Vuelvan sobre ellos y pónganse a pensar, que la cabecica nos la dio Dios pá algo más que pá peinarse. Una vez, otros nos cambiaron los hábitos. Esta vez podemos volver a cambiarlos nosotros... si queremos. A buen entendedor, buen tenedor (al menos en este caso).
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