Lo admito, no lo entiendo. Me es imposible entender la falta de interés de las autoridades regionales con respecto al deporte en la Región de Murcia. Los que se supone han de velar por el buen funcionamiento del deporte murciano, con Pedro Alberto Cruz y Antonio Peñalver a la cabeza, parecen más interesados en hacerse la foto de turno que en trabajar por los y las deportistas de la Comunidad Autónoma.
Debería ser preferente la atención hacia los deportes base, atender y procurar la mejor formación a miles de niños y jóvenes que disfrutan de esta saludable forma de ocio. Sin embargo, el Gobierno regional ha decidido no fomentarlo, pues apenas destina presupuesto para ayudas al transporte, formación de entrenadores, o instalaciones.
Y si estos niños y niñas siguen haciendo deporte cuando crezcan, van a poder comprobar que en los clubes semiprofesionales las cosas no están mucho mejor.
Esta pasada temporada, varios equipos de fútbol de la Región han conseguido ascender a categorías superiores. Por desgracia, en estos tiempos de dificultades económicas, la Federación Murciana mantiene una actitud de pasiva despreocupación, siendo incapaz de realizar un gesto de ayuda a estos clubes.
Parecida situación ocurre con el baloncesto. El máximo referente del deporte de la canasta en nuestra Región ha estado a punto de desaparecer, entre otras razones por la pésima gestión que nuestros dirigentes han hecho del mismo.
Podría seguir hablando sobre este tema durante mucho más espacio, pero para ser conciso me limitaré a mencionar otros ejemplos de clubes que lo están pasando mal y ante los que Cruz y Peñalver no están tomando cartas en el asunto: Lorca Deportiva, Roster Jumilla, F.S.Cartagena, Balneario de Archena, o AD Molina, entre muchos otros.