La Bolsa lleva tiempo subiendo como la espuma y hay algún síntoma de recuperación del consumo. Sin embargo, los augures siguen diciendo, en tono apocalíptico: "Lo peor está por llegar". ¿Será esto verdad? Pudiera ser, pero lo único cierto y demostrado es que el curso futuro de la crisis no lo sabe nadie, ni nadie tiene base para predecirlo. "No hemos escarmentado todavía después del fracaso de todas las predicciones anteriores, es decir, de la falta de predicción (por nadie) de una crisis como la que se ha producido? ¡Augures fuera, coño! Además, ¿qué clase de augurio o predicción es aquel que consiste en decir que habrá más de lo mismo? Los que antes no veían los nubarrones en el horizonte, y alimentaron la máquina, llevados por la inercia de la bonanza, lo ven ahora todo negro, llevados por la inercia de la crisis, y la alimentan. ¡Qué gran servicio sería su silencio!