Soy padre de una niña de tres meses y esta mañana, miércoles 5 de agosto, mi mujer y yo la hemos llevado al consultorio de Monteagudo, con la sorpresa de que su pediatra está de vacaciones y que en su lugar hay un médico de familia que atiende a bebés, jóvenes y a personas mayores. Esperando el turno están todos juntos y en la consulta, también. Y es ahí donde no estamos de acuerdo, porque supone un grave riesgo para la salud de los bebés y un foco de infecciones. Nos han informado que esta situación durara todo el mes de agosto. El mismo médico atenderá a los enfermos de los centros de El Esparragal y Cobatillas. Es increíble que con todo lo que está pasando con la gripe y otras enfermedades se pongan en riesgo a las personas y, en concreto, a los bebés.