Raúl González, 32 años, jugador de fútbol, diecisiete temporadas en el Real Madrid, uno de los grandes del fútbol español, tiene todos los récords, todos los registros, pero la vuelta de Florentino le ha jugado una mala pasada, sus fichajes estrella hacen de Raúl un prejubilado de oro...
Benzemá, Cristiano, Huntelaar, Kaká, Negredo, Van Nistelrooy, Higuaín, Roben y Raúl. ¿Quién se quedará en el banquillo?
RG es el gran capitán, es el que mejor encarna los valores del esfuerzo, el trabajo y el sacrificio para defender el escudo del Real Madrid. Esta temporada lo tiene crudo, crudísimo, es ley de vida, la ley del fútbol: sólo juegan los mejoros y Raúl ya no lo es. Ha estado demasiado tiempo siendo noticia de periódicos por su no inclusión en la Selección y esta próxima temporada, si Valdano no lo remedia, será noticia de nuevo por su inactividad.
Siendo niño, cuando me ponía las botas de fútbol, quería ser Santillana. Un hormigueo recorría mi estómago en los córners intentando dar el salto mágico como hacía el mítico 9 madridista. Más tarde vibré con Butragueño y siempre he tenido devoción por el máximo goleador de la Champions, de la Selección y del Madrid. Por eso no quiero que juegue partidos sin importancia, o los minutos basura, o en rotaciones, o por culpa de lesiones. Raúl es el toro de Osborne del madridismo (José Antonio Abellán), es la España de casta, de entrega, de sudor, líder dentro y fuera del campo y no quiero que su figura se diluya en los banquillos.
Jorge Valdano es un hombre a una misión pegado: Vender, pero nadie le compra las adquisiciones, bagatelas de 'ojos azules' Calderón. La mejor salida de Raúl es irse del Madrid a otras tierras y a otros campos; sería su mejor despedida. Dice Pardeza, director deportivo del Real Madrid, que Raúl es el primero que se ha venido mentalizado en mantener su status y el entrenador tendrá que darle su espacio. Me parece que el único espacio va a ser en el banquillo; si no, al tiempo. Espero equivocarme y que no sea esta temporada, de verdad, la de una muerte anunciada, la retirada de un gran capitán.