AGENCIAS
El ayuntamiento de Barcelona ha informado de que en concreto la GISA -empresa de la Generalitat responsable de la construcción de la ampliación de la línea de metro- hizo ayer entrega de las llaves a estos dos vecinos que residían en las calles Sigüenza, 44, y en el pasaje Calafell, 13.
La crisis por el hundimiento del túnel del metro en el barrio del Carmel provocó el desalojo de 1.276 vecinos, 250 de las cuales se han ido realojando en el último año, tras vivir en hoteles, pisos de alquiler y casas de familiares.
El próximo 27 de enero se cumplirán dos años de la aparición del socavón de más de 18 metros de diámetro y 35 de profundidad que obligó a evacuar a los ocupantes de 530 pisos y dos colegios, dos días después de que la montaña en la que se levantaban estos edificios hubiera dado ya su primer aviso con un desprendimiento, que sacó de sus casas a una docena de familias.
El hundimiento de las obras del Carmel provocó además una de las crisis políticas más importantes de la anterior legislatura en Cataluña.