La ministra de Defensa y secretaria General del Partido Popular, María Dolores de Cospedal, ha afirmado este viernes que tras leer la sentencia sobre 'La Manada', que no le gusta, "es un momento para hacer una reflexión" sobre el modo en que está tipificada la violencia sexual en España.

"Quizá haya que empezar a pensarse cambiar las calificaciones de los tipos o como está configurado en nuestro derecho la agresión sexual y el abuso sexual, qué se considera violación y qué no. Es un momento para hacer una reflexión y quizá podríamos hacerlo", ha comentado en declaraciones a la Cope recogidas por Europa Press.

Cospedal, que ha leído la sentencia aunque "demasiado rápidamente", ha afirmado que "como persona, como ciudadana y como mujer" le "cuesta asumir el contenido" del fallo, que condena a los cinco a 9 años de prisión por un delito de abuso sexual continuado, que no de agresión sexual porque entiende que no se dieron los requisitos de intimidación y violencia que exige para ello el Código Penal.

"Es condenable, humanamente, de todo punto de vista", ha dicho sobre la sentencia, para incidir en que los hechos probados describen "una salvajada en la que ninguna mujer está a gusto" y en la que "no se puede decir que una mujer no se sienta intimidada".

"Se trata de la calificación de un tipo penal, si es uno o es otro. A mi, que la sentencia les imponga sean 9 años me parece poco, me gustaría que fueran más, pero son nueve años de prisión y afortunadamente hay recursos, que es en lo que tiene que trabajar las acusaciones particulares y aquellos que defienden la posición de la víctima, que de ninguna manera quiso ese comportamiento", ha añadido.

Catalá: "Una víctima jamás tiene culpa, ninguna"

Mientras, el ministro de Justicia, Rafael Catalá, ha recalcado este viernes 27 de abril que "ninguna víctima jamás tiene culpa".

En un mensaje publicado en su perfil personal de Twitter, Catalá ha expresado su "respeto" a las decisiones judiciales. "Un principio básico del Estado de Derecho es el respeto a las sentencias judiciales", ha señalado, insistiendo en que "una de sus garantías" es "la posibilidad de que las partes recurran aquello que estimen". "Y en el plano social, una víctima jamás tiene culpa, ninguna", concluye el ministro.

El fallo, que se dio a conocer este jueves, ha recibido numerosas críticas por parte de algunos partidos políticos y de colectivos feministas. De hecho, se ha lanzado una petición en Change.org que solicita la inhabilitación de los magistrados encargados de dictar la sentencia que acumula ya más de 690.00 firmas de apoyo.