EFE. PARÍS
Francia mantiene un amplio dispositivo de búsqueda del comando de ETA que el martes por la noche mató cerca de París a un policía galo, en el primer asesinato de un agente francés por parte de la banda terrorista. Son "entre siete y ocho personas" las que están siendo buscadas, según fuentes oficiales, que dijeron a Efe que de momento no pueden dar más detalles sobre los terroristas huidos porque aún está en marcha el operativo de búsqueda e investigación en el lugar del suceso.
El único detenido, Joseba Fernández Aspurz, alias "El Guindi", buscado en España por actos relacionados con violencia callejera, fue interrogado ayer. También ha sido interrogada otra persona que "pudo ser testigo" del tiroteo en el que murió el brigada Jean-Serge Nérin, de 52 años y padre de cuatro hijos. Sus compañeros de la comisaría más cercana al lugar del suceso, -la localidad de Dammarie-les-Lys (departamento de Seine-et-Marne), a algo más de 50 kilómetros al sureste de París-, convocaron ayer por la tarde una concentración espontánea, secundada por unas 200 personas.
Decenas de agentes y unos 25 vehículos de las fuerzas de seguridad permanecieron durante todo el día en las inmediaciones del lugar de los hechos, a unos 500 metros del concesionario de automóviles donde los terroristas robaron varios vehículos, algunos de los cuales ya han sido localizados por las fuerzas de seguridad. Los controles se han extendido por la zona donde los expertos consideran que es difícil localizar a alguien debido a que está rodeada por numerosas autopistas y vías de acceso a la capital francesa. Fuentes de la lucha antiterrorista precisaron que en total fueron cinco los vehículos que el comando de ETA robó en un concesionario antes de matar al agente que participaba en el control de uno de esos coches robados. En ese momento, los terroristas que viajaban en otro de los vehículos acudieron a ayudar a sus compañeros, que habían sido detenidos, y dispararon contra la patrulla policial. No es la primera vez que se produce un tiroteo entre la Policía francesa y miembros de ETA, pero sí se trata, sin embargo, del primer asesinato de un policía de esa nacionalidad lo que, para algunos medios galos, representa una clara señal de la radicalización de la banda armada.