OTR/PRESS. MADRID
Dos guardias civiles dijeron ayer, en la tercera sesión de la vista oral que se siguen en la Audiencia de Huesca contra el ganadero y agente forestal Santiago Mainar por la muerte del alcalde de Fago, Miguel Grima, que había sangre del acusado en el interior del vehículo de la víctima. Durante la sesión también declararon los forenses, que desmintieron que las lesiones oculares de Mainar -padecía una catarata en el ojo izquierdo- le impidieran ser el autor material del asesinato.
En la zona del conductor del coche de Grima se hallaron restos de sangre de Mainar, así como restos genéticos de víctima y presunto asesino. Los guardias civiles declararon ante el tribunal que la zona del conductor se refiere al volante, al freno de manos y la palanca de cambios.
Los agentes ratificaron que en esa zona del vehículo del conductor del turismo del alcalde, marca Mercedes, había una serie de evidencias. Así, declararon que, según el informe elaborado, "de la sangre detectada en la zona del conductor se obtiene un perfil genético de varón, coincidente con el de Santiago Mainar Sauras".
Además, entre estas conclusiones, figura también que "la sangre detectada en la zona del conductor y en restos orgánicos presentes en volante superior, palanca de cambios y freno de mano se obtiene mezcla de perfiles genéticos, únicamente compatibles los de Miguel Grima y Santiago Mainar".
Por otra parte, los dos médicos forenses que comparecieron en esta sesión acreditaron que la agudeza visual del único acusado, Santiago Mainar, "era buena", a pesar de que su ojo izquierdo estuviera aquejado de una catarata. Según los especialistas, Mainar "pudo haber disparado y acertado". Santiago Mainar tenía afectados los dos ojos con cataratas, aunque sólo el derecho estaba operado.