EFE. PALMA DE MALLORCA
Siete personas han muerto, entre ellas una menor de edad, y dos resultaron heridas en el desplome de un edificio ocurrido la madrugada del lunes en Palma por causas que aún se desconocen y que los vecinos atribuyen al mal estado del inmueble. El suceso ha tenido lugar sobre las doce y media de la noche cuando se ha derrumbado un edificio construido en 1959 con piedra porosa de marés, típica de Mallorca, ubicado en la confluencia de las calles Rodríguez Arias y Alós, donde los técnicos de la compañía Gesa Endesa constataron que no se había producido un escape de gas.
Entre las víctimas mortales se encuentra una niña de 16 años, un hombres de 30 y una mujer y otro hombre de unos 60 años. Los equipos de rescate, unas 45 personas, estuvieron todo el día buscando con la ayuda de perros especializados de la Guardia Civil a posibles nuevas víctimas entre los escombros, pues no se descarta que entre las ruinas se encuentren dos hermanos adolescentes.
El regidor de Seguridad Pública de Palma, Antonio Donaire, indicó que el padre de esos dos hermanos podría ser una de las víctimas mortales, mientras que la madre podría ser una de las heridas. Esta familia, al parecer, ocupaba el segundo piso del inmueble, compuesto por planta baja y tres alturas.
Los equipos de emergencias barajan también la hipótesis de que tres de las cinco víctimas mortales se encontrasen en el primer piso, y de que en el tercero y último residiesen una pareja de alemanes. La planta baja estaría desocupada, según el concejal Donaire. Los dos heridos, un hombre y una mujer, se encuentran hospitalizados en observación en los centros de Son Dureta y Son Llàtzer, con pronóstico reservado.
Los vecinos de los inmuebles colindantes denunciaron ayer que el edificio se encontraba muy deteriorado y presentaba grietas en las que cabía una mano, estado que había empeorado a raíz de las intensas lluvias caídas en las últimas semanas en Palma. Varios vecinos informaron, además, de que el edificio había sido inspeccionado recientemente por técnicos.
Durante la madrugada, y tras producirse el derrumbe, fueron desalojados dos edificios cercanos al inmueble siniestrado, donde residían 15 y 5 personas respectivamente. A estos vecinos, a ellos se les unieron, por preocupación residentes de otro edificio adyacente y del que está justo enfrente del número 21 de la calle Rodríguez Arias, que están habitados por 30 personas aproximadamente.