AGENCIAS. MADRID / SAN SEBASTIÁN
Las Fuerzas de Seguridad del Estado arrestaron ayer a al menos nueve personas, entre ellas el líder de la ilegalizada Batasuna Arnaldo Otegi, en una operación para evitar la reconstrucción de la Mesa Nacional de la formación abertzale, informaron fuentes jurídicas.
En la operación, dirigida por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, y que anoche continuaba abierta, fueron arrestados, además de Otegi, Rufino Etxeberria; el líder del sindicato LAB, Rafael Díez Usabiaga; Sonia Jacinto, Miren Zabaleta y José Manuel Serra.
Las mismas fuentes indicaron que la nueva dirección de Batasuna actuaba bajo las instrucciones de la banda terrorista ETA.
Los arrestos tuvieron lugar tras una reunión en la que han participado estas personas, en la sede del sindicato LAB de San Sebastián, donde se reunían habitualmente en las últimas fechas.
La Policía Nacional sacó de la sede del sindicato LAB en San Sebastián, a las nueve y diez de la noche, al dirigente de la izquierda abertzale Arnaldo Otegi, que abandonó el lugar esposado y con la cara descubierta. Otegi, que el 30 de agosto de 2008 salió de la cárcel tras cumplir quince meses de condena por un delito de enaltecimiento del terrorismo, volvió a ser arrestado ayer, cuando en la Audiencia Nacional ya se ha dictado la apertura de otro juicio contra él por este mismo delito cometido presuntamente en un acto celebrado en el velódromo de Anoeta el 14 de noviembre de 2004.
Posteriormente, los agentes condujeron hasta el exterior al ex secretario general de LAB Rafa Díez Usabiaga, que, también con el rostro descubierto, sonrió al medio centenar de simpatizantes de la izquierda abertzale congregados en el lugar.
Díez Usabiaga, quien fue secretario general de LAB entre 2000 y 2008, fue imputado en 2005 por el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska por un delito de integración en ETA debido a las conversaciones que mantuvo con promotores de la plataforma Aukera Guztiak para las elecciones vascas de ese año, si bien fue puesto en libertad después de que el tribunal admitiera la debilidad de los indicios que existían contra él.
El mismo magistrado le imputó un delito de colaboración con organización terrorista por los actos violentos que se produjeron durante la jornada de huelga celebrada el 9 de marzo de 2005 en el País Vasco y Navarra por la muerte de dos presos etarras, ocasión en la que fue puesto en libertad con una fianza de 100.000 euros.
También abandonaron la sede, detenidos, Rufi Etxebarria y Sonia Jacinto. Esta última estuvo custodiada por dos policías mientras procedían al registro de su vehículo, en su presencia. Rufi Etxeberria, quien ya fue encarcelado en 1997 entre los 23 miembros de la Mesa Nacional de Herri Batasuna, ha sido detenido en varias ocasiones por su supuesta integración en ETA y fue uno de los arrestados en la reunión de Segura en 2007.
Aralar considera "muy grave" las detenciones de representantes de Batasuna registradas en el País Vasco porque a su entender "no se puede encarcelar a nadie por hacer política".
Este partido ha solicitado además, en un comunicado, la "inmediata" puesta en libertad de los detenidos en la operación policial. Asimismo, Aralar reprobó "con dureza" las detenciones y mostró su solidaridad con los arrestados.