OTR/PRESS. SANTIAGO / BILBAO
Ricardo Blanch, el patrón del 'Alakrana', pesquero español secuestrado hace una semana en las aguas del Índico por piratas somalíes, contactó ayer con su hija Cristina, a la que dio un mensaje de tranquilidad por su situación y manifestó que "están todos bien".
No obstante, María Ángeles Jiménez, esposa del marinero Gaizka Iturbe, miembro de la tripulación, denunció la lentitud con la que actúa el Gobierno en las negociaciones para su liberación.
Cristina Blanch, hija del patrón del atunero vasco 'Alakrana', recibió en la mañana de ayer una llamada telefónica de su padre "sobre las 9.20 horas" y que tan sólo duró "unos minutos".
La primera vez que supo del estado de la tripulación fue el pasado 4 de octubre, dos días después del secuestro, cuando los marineros se pusieron en contacto con sus familiares para indicarles que se encontraban "bien", según relató la propia Cristina.
Sin embargo, la esposa del marinero Gaizka Iturbe no entiende por qué "se ralentiza" la negociación para liberar el buque, cuando "ya había un precedente" con el caso del 'Playa de Bakio' y se conocen "las vías" para actuar.