EFE. BRUSELAS
Las restricciones al transporte de líquidos a bordo de vuelos comerciales en la UE se extenderán al menos hasta 2012, y no hasta abril de 2010 como estaba previsto, debido a que aún no está disponible la tecnología necesaria para detectar sustancias explosivas en los controles de los aeropuertos. La Comisión Europea (CE) anunció ayer a los Veintisiete, durante una reunión de ministros de Transporte, su intención de proponer la extensión de las limitaciones en los próximos meses. Los países reaccionaron bien a la propuesta de anteponer la seguridad a las incomodidades que los controles de líquidos suponen para los pasajeros, aunque la medida no estuvo exenta de críticas. El ministro español de Fomento, José Blanco, que participó por primera vez en una reunión de ministros de la UE, explicó en rueda de prensa que el objetivo es facilitar la movilidad de los pasajeros y flexibilizar los controles lo antes posible, pero sin reducir por ello la seguridad.
Blanco se mostró de acuerdo en que, si en abril de 2010 -cuando expiran las restricciones actuales- la UE no cuenta con la tecnología necesaria para detectar explosivos líquidos en los aeropuertos, se extienda la prohibición hasta que las nuevas técnicas estén listas.
El ministro afirmó que, en España, AENA (el ente que gestiona los aeropuertos) trabaja para aplicar la nueva tecnología y señaló que la idea es empezar por los grandes aeropuertos. "Si puede ser en 2011 mejor que en 2012", recalcó.
El Ejecutivo comunitario planteó que las restricciones se mantengan hasta 2012 para los aeropuertos con más de 10 millones de pasajeros al año y hasta 2014 para los más pequeños.