EFE
Los Mossos d'Esquadra han detectado diez casos en Cataluña desde principios de junio en los que se iba a realizar matrimonios forzados. Se vieron implicadas 12 niñas menores de edad, cuya situación se detectó por el procedimiento de prevención y atención policial de los matrimonios forzados. Este plan impulsado por el Programa de Seguridad contra la Violencia Machista del departamento de Interior, Relaciones Institucionales y Participación se presentó ayer en Girona, en cuya provincia se detectaron tres de los casos.
En ellos se vieron implicadas cinco menores de edad, todas ellas de procedencia subsahariana. En dos familias, los padres querían obligar a dos de sus hijas a contraer matrimonio sin su consentimiento. El tercer caso afectaba a otra menor. El jefe de la Región Policial de Girona de los Mossos d'Esquadra, el intendente Joaquim Bayarri, explicó que los agentes detectaron la situación de las menores mediante educadores sociales, investigando problemas familiares y a partir de la denuncia del hermano mayor de la víctima en el último de los casos. Destacó este caso "como significativo", ya que en general los matrimonios forzados son "muy difíciles de detectar porqué se esconden en el ámbito familiar". "Es un fenómeno escondido que explotará desde el momento en que las adolescentes tomen conciencia de que hay otras realidades diferentes al matrimonio por obligación".