EFE. GRAN CANARIA
Familiares, amigos y autoridades, encabezadas por el Príncipe de Asturias, dieron ayer su último adiós al soldado Cristo Ancor Cabello, muerto en atentado en Afganistán el pasado miércoles, en un funeral marcado por el dolor y la emoción celebrado en el cuartel de La Isleta de Las Palmas de Gran Canaria.
El acto por las honras fúnebres de Cabello, de 25 años, contó con la presencia del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero; la ministra de Defensa, Carme Chacón; el líder del PP, Mariano Rajoy, y el presidente de Canarias, Paulino Rivero, entre otras autoridades.
La familia del cabo, en especial su madre y su abuela, siguieron la ceremonia con gran abatimiento y recibieron el apoyo psicológico de militares que las asistieron el funeral, que duró una hora.
El Príncipe Don Felipe impuso a Cabello la Cruz del Mérito Militar con distintivo rojo, una condecoración en honor a los muertos en acciones violentas en misiones como la de Afganistán.
El funeral ha tenido lugar en la base 'General Alemán Ramírez', en la zona militar de La Isleta. La solemnidad y la emoción contenida que rodearon al acto se intensificó con el homenaje a los caídos por España y la interpretación de "La muerte no es el final", canción que interpretó también la madre del cabo.
En la homilía, el arzobispo castrense ha tenido palabras de recuerdo para los cinco heridos del atentado en Herat, entre ellos, el soldado colombiano Júver Muñoz, que llegó ayer en el mismo avión que el féretro y que ha sido ingresado en el Hospital Insular de la capital grancanaria.
Horas después de la ceremonia el presidente del Gobierno aseguraba que la misión de las tropas españolas en Afganistán "está definida" por la ONU y la OTAN como una misión de "estabilidad y de reconstrucción", aunque, reconoció, "comporta riesgos". En rueda de prensa tras el Consejo de Ministros y después de asistir al funeral del cabo Cristo Ancor Cabello, Zapatero respondió con esas palabras a los portavoces políticos que critican al Gobierno por decir que se trata de una misión de paz. Sin citar al principal partido de la oposición, hizo un "recordatorio de coherencia": la misión comenzó en 2001 y él, como líder de la oposición entonces, respaldó "sin fisuras y sin dudas" la participación de las tropas españolas. Tras insistir en que la misión internacional busca "reconstruir un país viable, democrático y con un horizonte", admitió que hay "una situación de dificultad fruto de acciones violentas, de una acción terrorista que produce dolor y perdidas de vidas humanas en los 40 países" que tienen tropas desplegadas.
El Consejo de Seguridad de la ONU renovó ayer por un año más el mandato de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) en Afganistán, para que mantenga su asistencia al Gobierno de Kabul en sus esfuerzos por estabilizar el país asiático.