EUROPA PRESS. MADRID
La testigo Fátima Hssisni, cuya declaración tuvo que aplazarse el miércoles por no acceder a quitarse el burka, aseguró ayer que la polémica que se ha suscitado a su alrededor es "de ignorantes" y se despidió de la Audiencia Nacional proclamando: "Alá es grande".
Hssisni, que declaró como testigo en el juicio que se sigue contra nueve presuntos yihadistas acusados de enviar muyahidines a Irak, fue preguntada a su salida de la sala de vistas si se sentía orgullosa de que su hermano, Hassan Hssini, se hubiera inmolado en Irak en enero de 2005. "Claro que sí", dijo.
Antes de su comparecencia, la testigo recalcó que "el gran enemigo del ser humano es la ignorancia", y aseguró que el hecho de que las mujeres vistan con burka "se ve con más normalidad en otros países europeos". De igual modo, recordó que cuando declaró ante Baltasar Garzón y Fernando Grande-Marlaska tuvo "algún problema", aunque finalmente pudo testificar con burka.
Durante el interrogatorio al que le sometieron la fiscal Dolores Delgado y los abogados de las defensas, la testigo señaló que su hermano Hassan Hssisni, que se inmoló en enero del año 2005 en un atentado terrorista en Irak, le confirmó que se encontraba en un campo de entrenamiento a las órdenes del líder de Al Qaeda Abu Musab Al Zarqaui.
Fátima Hssisni testificó de espaldas al público y mostrando al tribunal desde las cejas al mentón, tal y como le pidió el presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez.