EFE. MADRID
El Rey ha recibido ayer en el Palacio de la Zarzuela al presidente venezolano, Hugo Chávez, quien, al saludar a Don Juan Carlos, le comentó en tono distendido: "Se ha dejado barba, como Fidel"; a lo que el monarca contestó: "Para cambiar un poco el 'look'". Ambos se reunieron durante algo más de treinta minutos en la segunda entrevista que ambos mantienen desde que en la última cumbre iberoamericana el Rey mandara callar al presidente venezolano, un asunto que quedó zanjado en julio del año pasado. Antes de acudir a la Zarzuela, Chávez se entrevistó en la Moncloa con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.
Durante su encuentro, Rodríguez Zapatero ofreció presidente venezolano, Hugo Chávez, la ayuda de España para propiciar el diálogo entre Colombia y Venezuela, que mantienen congeladas sus relaciones diplomáticas desde finales del pasado mes de julio. Chávez ordenó congelar la relación con el Gobierno de Álvaro Uribe el pasado 28 de julio en protesta por el uso de Estados Unidos de bases situadas en territorio colombiano.
En su reunión Chávez y Zapatero constataron el "buen estado" que atraviesan las relaciones entre España y Venezuela, según una nota del Gobierno. El presidente pidió, además, el apoyo de Venezuela para que la cumbre UE-América Latina y Caribe que se celebrará en 2010 durante la presidencia española de la UE logre "el salto cualitativo y cuantitativo" en la relación entre ambas regiones. Respecto a Honduras, Zapatero volvió a subrayar con "claridad" la postura española "en defensa de la democracia y de condena del golpe militar" que desbancó del poder a Manuel Zelaya.
Las relaciones en materia energética y las perspectivas de inversión de empresas españolas también estuvieron presentes en la reunión, que se prolongó durante 45 minutos.
Zapatero y Chávez han destacado la importancia de las Cumbres Iberoamericanas y de la próxima cita, que tendrá lugar en Estoril (Portugal) a finales de noviembre.
Por su parte, Hugo Chávez abogó por dar un impulso a las relaciones bilaterales "en condición de igualdad y afecto". En declaraciones a los medios de comunicación a la salida del hotel donde se alojó, Chávez explicó que su breve visita a España de regreso a Caracas tras una gira por el norte de África, Oriente Próximo y el este de Europa, "es una parada de trabajo y de afecto. Nos hemos detenido aquí para una reunión de amigos, somos amigos del presidente Zapatero, del Rey Don Juan Carlos, para conversar sobre la política y la economía", señaló el mandatario venezolano, quien insistió en que la relación entre los dos países es "muy importante".
Chávez hizo especial hincapié en las relaciones comerciales entre ambos países y cifró el los contratos de empresas españolas en el país en 8.000 millones de euros, una cifra que calificó de "bastante grande" que hay que "cuidar". Según subrayó, "España es un país muy importante para nosotros y tenemos grandes amigos aquí".