EFE. MADRID
Decenas de personas increparon al presidente venezolano, Hugo Chávez, a su llegada a una librería del centro de Madrid que decidió visitar casi por sorpresa y que estuvo cerrada al público durante al menos una hora mientras en la puerta se agrupaba gente a la puerta. Con gritos de "Fuera Chávez", "Sinvergüenza" y "Amigo de Ahmadineyad", decenas de personas congregadas frente a la Casa del Libro de la Gran Vía madrileña recibieron al presidente venezolano, mientras otro grupo le vitoreaba y recriminaba a sus detractores, coreando "Viva Cuba". La seguridad del presidente venezolano llegó a cortar la acera de la Gran Vía a la altura de la librería para evitar que los detractores se acercaran al presidente.
Chávez acudió a la librería, rodeada de fuertes medidas de seguridad, para unas entrevistas de prensa, después de haberse reunido en el Palacio de la Moncloa con el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y de ser recibido por el rey Juan Carlos.
El presidente de Venezuela estuvo acompañado durante su visita a la librería por el presidente de Repsol, Antonio Brufau; empresa que tiene importantes negocios en Venezuela.
A la salida de la librería, Hugo Chávez se puso al volante de uno de los coches de su comitiva presidencial con Antonio Brufau, de copiloto.