EFE. PALMA
Los cinco detenidos por presunta vinculación con una supuesta trama de corrupción en la construcción del velódromo Palma Arena quedaron la madrugada del domingo en libertad después de abonar los 50.000 y 15.000 euros que el juez les requirió de acuerdo con la solicitud de pena hecha por el Ministerio Fiscal. La decisión del juez fue llevada a la práctica casi tres horas después de la declaración del último de los detenidos, el jefe de obras de la UTE (FCC y Melchor Mascaró) que construyó el pabellón, Miguel Ángel Rodríguez, tras reunirse el magistrado con los fiscales anticorrupción y con las defensas.
Las fianzas más altas han sido impuestas al ex gerente del velódromo, Jorge Moisés, quien tiene de tiempo para abonarla hasta el lunes, y al ex director general de Deportes, José Luis 'Pepote' Ballester, que la pagó por la noche y que se negó a hacer algún tipo de declaración sobre la decisión judicial. El resto de los arrestados -el portavoz del PP en el Ayuntamiento de Palma, Rafael Durán; el director de la empresa Nimbus, Miguel Romero, y el jefe de obras Miguel Ángel Rodríguez- han desembolsado un total de 15.000 euros cada uno.
El primero en abandonar las dependencias judiciales de Vía Alemania -adonde fueron trasladados los detenidos a las 10.00 horas de ayer, después de cumplir las 72 horas en la Jefatura Superior de la Policía- fue Romero, a las 4.40 horas, acompañado de su abogado, Antoni Coll.
Romero recordó a los periodistas que sobre la causa pesa un secreto de sumario por el cual no puede decir "nada" acerca de su declaración y aseguró que, tras los tres días en comisaría y la jornada de comparecencias, está fatal. "Lleva 72 horas sin dormir, por favor, tened un poco de conciencia con este hombre", reclamó el abogado de Romero a los periodistas congregados a las puertas de los juzgados de la capital balear. Romero fue recibido por su familia a la salida de las dependencias judiciales.
El popular Rafael Durán, presidente en funciones de la junta gestora del consorcio del Palma Arena en las fechas en las que se centra la investigación del caso y acusado de un delito de prevaricación, fue el segundo en salir y comparecer ante la prensa.
Las primeras palabras de Durán fueron de agradecimiento. "Después de estar casi cinco días sin estar con la familia, ahora de lo que tengo ganas es de ir a casa", apuntó Durán, quien ha reiterado "su inocencia" y aseguró que tiene "la conciencia bien tranquila" de que todo lo que hizo como presidente en funciones del consorcio "todo se hizo en la más absoluta legalidad".