EFE. MADRID
Los artefactos de escasa potencia colocados ayer por ETA en diferentes establecimientos en Palma de Mallorca suponen la segunda actuación de la banda terrorista en la isla en once días, tras el asesinato el pasado 30 de julio de dos guardias civiles.
Los agentes Carlos Sáenz de Tejada y Diego Salva fallecieron a raíz de la explosión de una bomba-lapa en el coche patrulla en el que se encontraban, en el cuartel de la Guardia Civil en la localidad de Palmanova, próxima a Mallorca.
Ayer, diez días después de este atentado mortal, la banda terrorista hizo público un comunicado en el diario Gara en el que reivindica la autoría de los últimos atentados. Hasta este verano, ETA no había vuelto a actuar en Baleares desde el 30 de julio 1991, cuando cometió dos atentados contra viviendas de militares en Palma de Mallorca.
El 30 de octubre de ese año, otro coche-bomba fue descubierto y explosionado por miembros del Tedax en la calle Misión de San Diego, en la playa de Palma, frente a un hotel, donde fue abandonado tres meses antes.
Además de estos atentados, ETA intentó atentar contra el Rey Juan Carlos en dos ocasiones en Mallorca.