AGENCIAS
El Rey Don Juan Carlos, que se encuentra de visita oficial en Madeira junto a Doña Sofía, expresó ayer su "más firme repulsa y condena" ante el atentado de ETA que ha costado la vida a los agentes de la Guardia Civil Carlos Sáenz de Tejada García y Diego Salvá Lezaún en Calvià, Mallorca, y trasladó su apoyo a las familias y amigos de las víctimas.
"El terrorismo esta semana volvió a mostrar su rostro más cobarde y deleznable con los salvajes atentados de Burgos y Mallorca, en donde desgraciadamente dos guardias civiles han sido cruelmente asesinados", aseguró Don Juan Carlos en Madeira.
Tras expresar su condena, el Rey afirmó que la Casa Real quería "hacer llegar de corazón" su "más profundo pésame" a los familiares, amigos y compañeros de las víctimas, así como toda su solidaridad con los afectados.
Los Reyes, representados por los Príncipes en la catedral de Palma de Mallorca en el funeral por los dos guardias civiles, en la catedral de Palma de Mallorca, siguen desde Madeira en contacto permanente con España para conocer de cerca lo que sucede.
También el Papa Benedicto XVI transmitió ayer, por medio de la Nunciatura en España, un mensaje de condolencia tras el atentado. El obispo de Mallorca, Jesús Murgui, era quien daba a conocer el mensaje del Papa al término de la misa funeral por los dos guardias civiles asesinados celebrada ayer por la mañana en la catedral de la isla.
Por su parte, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, aseguraba ayer a los autores del atentado que el pasado miércoles acabó con la vida de los dos guardias civiles Carlos Saenz de Tejada y Diego Salva Lezaun que "tienen los días contados", porque las fuerzas de seguridad "ya les siguen los pasos". "Nos han causado un gran sufrimiento personal a todos los ciudadanos de bien, pero no han conseguido ni tan siquiera rozar nuestra firmeza", aseguró.
De la Vega comenzó la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros condenando el atentado de ayer en Mallorca y reiterando su "más sentido pésame" a las familias de las víctimas, "dos jóvenes guardias civiles que fueron asesinados por estar al servicio la ley, defender nuestra seguridad y hacer valer el Estado de derecho".
También trasladó el "apoyo" y la "solidaridad" del Gobierno al Cuerpo de la Guardia Civil, que "ha sufrido en apenas 24 horas el embate más cobarde y vil del terrorismo", con el "intento de masacre indiscriminada" de Burgos y con el doble asesinato de ayer en Baleares.
Con todo, la vicepresidenta primera del Gobierno insistió en que los terroristas no han conseguido "ni tan siquiera arañar" la determinación de "acabar de una vez con todas con el terrorismo".