EFE. SEVILLA
Una testigo de Jehová, de 61 años de edad, falleció el pasado sábado en Sevilla por negarse a recibir una transfusión de sangre tras sufrir un accidente de tráfico, lo que le produjo la muerte por hemorragia pese a haber sido intervenida a tiempo en un hospital. La víctima M.C.R.B. sufrió un accidente de tráfico a las once de la mañana del sábado en la autovía Sevilla-Cádiz a la altura de Los Palacios, lo que le produjo una hemorragia peritoneal y laceraciones en el hígado y en el bazo.
Tras el accidente, la mujer fue trasladada en un helicóptero del servicio de emergencias 061 al hospital de Valme, donde los médicos la operaron de urgencia y consiguieron solventar sus lesiones. La mujer, sin embargo, falleció a los pocos minutos de salir del quirófano por exsanguinación o falta de sangre.
Tras el fallecimiento, la Guardia Civil ha abierto una investigación y el hospital ha dado parte al juzgado de guardia de Sevilla, según fuentes próximas al caso.
La mujer, testigo de Jehová, había firmado un documento de voluntades anticipadas en el que rechazaba expresamente recibir cualquier tipo de transfusión sanguínea debido a sus convicciones religiosas. Según la página web oficial de la Atalaya, una de las revistas gratuitas de la religión, el motivo del rechazo de las transfusiones está en la interpretación de los Testigos de Jehová de algunos versículos de la Biblia como Levítico 3:17: "Éste será un estatuto perpetuo a través de vuestras generaciones. En cualquier lugar que habitéis, no comeréis nada de sebo ni nada de sangre".