El senador y tesorero del PP, Luis Bárcenas, implicado en el "caso Gürtel", presentará a Mariano Rajoy su dimisión si el Tribunal Supremo pide al Senado el suplicatorio, es decir, la autorización para investigarle por ser sospechoso de delitos de cohecho y fraude fiscal. Fuentes del PP confirmaron a Efe la intención del tesorero de la organización, cuya permanencia en el puesto obedece a muchos factores, aunque dos han pesado por encima de otros: la amistad personal con Rajoy y la influencia de varios pesos pesados del partido, especialmente Javier Arenas, uno de los principales asesores del presidente en este asunto.
Y esa amistad labrada con el paso de los años ha forjado entre Rajoy y Bárcenas una relación de mutua confianza, de tal modo, apuntan las fuentes consultadas, que el segundo ha reiterado su seguridad de que en la investigación no habrá indicios que lleven a la Justicia a imputarle.
El presidente del PP ha creído al tesorero hasta el extremo de mantenerle en el cargo pese a la oposición "del 95% de las bases" del partido.
Rajoy es consciente del malestar de sus correligionarios, no tanto de la dirección, que ha apostado por entregar a su máximo mandatario toda la responsabilidad de la gestión de un caso que, según han destacado muchos miembros del partido, podría haberse desactivado hace tiempo.
En el retiro de la localidad segoviana de La Granja de San Ildefonso, esta misma semana, Rajoy y su plana mayor debatieron el asunto sin disensiones: el presidente decidirá cuando lo estime necesario, y así se respetará. La aparente firmeza en la defensa de Bárcenas es una opción que Rajoy ha elegido tras consultar a varias personas, a dirigentes de otras épocas y a los actuales.