EFE. MADRID
El nuncio apostólico, Manuel Monteiro de Castro, anunció ayer que abandona la representación de la Santa Sede en España tras ser nombrado secretario de la Congregación para los Obispos en el Vaticano. Monteiro de Castro informó de ello a la prensa minutos antes de participar en el curso de verano 'Los retos sociales de la integración de los inmigrantes', organizado por la Universidad Rey Juan Carlos. El máximo representante del Vaticano en España, de 71 años, deja la Nunciatura tras nueve años y después de trabajar en el cuerpo diplomático desde el año 1967.
El nuevo secretario de la Congregación para los Obispos dijo que "abandona Madrid con pena", en pleno debate de la reforma de la Ley del Aborto. La interrupción del embarazo, opinó, "sólo trae muchas veces la infelicidad a la mujer". "Cuando hay un ser humano que está en el cuerpo de la madre, ésta tiene derecho, pero también el embrión o la sociedad", consideró Monteiro de Castro.
"España necesita españoles porque no los tiene", señaló, y aunque los inmigrantes han elevado la tasa de natalidad, "para que pueda continuar con españoles, se necesitaría que cada mujer tuviera 2,1 hijos". En este sentido, "queremos España con españoles y portugueses con portugueses", añadió.
Preguntado por su relación con el Ejecutivo español, Monteiro de Castro indicó que su misión "ha sido mantener buenas relaciones con el Gobierno que han elegido los españoles". La Santa Sede, explicó, tiene relaciones con un total de 174 países del mundo, "y no significa que todos ellos sigan exactamente las normas marcadas por la Iglesia Católica".
Preguntado también por los actos conocidos de pederastia realizados por sacerdotes, Monteiro de Castro indicó que "el Santo Padre tiene las normas que tiene y naturalmente que las seguimos como él dice".