Pese a haber infectado ya a cerca de 90.000 personas (cifra oficial de la OMS), el virus H1N1 es aún un desconocido, que para algunos individuos no es más incómodo que una gripe común, mientras que para otros acarrea la muerte, sin que se sepa por qué, según los expertos, que se reunieron ayer en Cancún en una cumbre sobre la enfermedad a la que asistió la ministra española Trinidad Jiménez. Mientras el hemisferio sur lucha actualmente contra el virus y el norte se prepara para su rebrote con las ventiscas de otoño, los epidemiólogos más brillantes del mundo reconocen que lo combaten casi a ciegas. El virus de la gripe común ataca la debilidad: a los niños muy pequeños y a las personas mayores, pero no así el H1N1, que afecta más a los jóvenes. Buena parte de los casi 400 muertos registrados hasta ahora en el mundo tenía algún tipo de dolencia, pero en otros casos se trataba de jóvenes saludables.