EUROPA PRESS. MADRID
La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa de la Vega, aseguró ayer en la rueda de prensa posterior al Consejo de ministros que la decisión de cerrar la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) en 2013 es "política, definitiva e irreversible" y que no sólo no supondrá una pérdida de empleos sino que con el Plan que Dinamización y Empleo que se elaborará en los próximos tres meses, dentro de cuatro años habrá más puestos de trabajo y nuevas oportunidades para la comarca burgalesa.
De la Vega insistió en que la decisión sobre la planta burgalesa es "política" y se enmarca en las facultades del Gobierno, pero además, está indicó que "basada en la legalidad", que atiende a criterios de la vida útil, de sostenibilidad, de modelo económico y medioambientales. "Está motivada, es lo razonable y, por tanto, es definitiva, de cese definitivo e irreversible. No es imaginable que alguien piense que va a cambiar esa decisión. No sería razonable. Tampoco sería admisible", remachó la vicepresidenta.
Según De la Vega, la orden dictada por Sebastián y que mañana se publicará en el Boletín Oficial del Estado (BOE) no es de renovación de la explotación sino de "cese definitivo de la actividad", que además incluye medidas previas al cierre definitivo para garantizar que el plazo de funcionamiento finalice dentro de cuatro años.