EUROPA PRESS. MADRID.
El Congreso de los Diputados aprobó ayer la reforma de la Ley de Tráfico, que modifica el proceso sancionador para hacer más ágil y eficaz el pago de las multas, con el apoyo de todos los grupos y la abstención del PP. El proyecto de ley, que previsiblemente entrará en vigor la próxima primavera y ahora se envía al Senado, fue aprobado por 193 votos a favor, dos en contra y 137 abstenciones. Hace una semana, los 'populares' votaron a favor de la modificación de la norma en la Comisión de Interior del Congreso, pero ayer el portavoz de Seguridad Vial del PP, Federico Souvirón, anunció en el transcurso del debate de la iniciativa que su grupo votaría en contra. Sin embargo, el PP finalmente se abstuvo en la votación.
La norma prevé que las personas que paguen sus multas en los 15 primeros días, tendrán una reducción por pronto pago del 50 por ciento, cuando en la actualidad está en el 30 por ciento. La sanción se podrá pagar con tarjeta de crédito en la misma carretera. Asimismo, establece que se sólo se notificará una vez la sanción al infractor -en lugar de las tres actuales- y, además, se hará de forma obligatoria a través de un correo electrónico a las empresas, siendo una opción voluntaria para los ciudadanos.
Además, la ley contempla la creación de una página web, llamada el tablón edictal de sanciones de tráfico (TESTRA), en la que los ciudadanos podrán conocer el estado de sus multas, que ahora tendrán una cuantía exacta de 100 euros para las infracciones leves, 200 euros para las graves y 500 euros para las muy graves. De este modo, se suprime el actual sistema sancionador por tramos (leves: hasta 90 euros; graves: de 91 a 300; y muy graves: de 301 a 600 euros). Otra de las novedades de la ley es que en los casos en los que un vehículo esté estacionado en zona azul sin disponer de la autorización pertinente, podrá ser multado pero no conllevará la retirada del coche por parte de la grúa.
Por otra parte, la nueva norma establece que los conductores no perderán puntos en las autopistas de acceso a las ciudades hasta que no se superen los 130 kilómetros por hora.
Polémica en el parlamento
Souvirón explicó a los medios que el PP "no ha cambiado de criterio" porque "desde el principio" no le gusta la reforma y agregó que hace una semana apoyó la modificación con la esperanza -alegó- de que durante ese tiempo se introdujeran las modificaciones que ellos pedían en el proyecto de ley. En el Pleno, aseguró que se oponen a esta reforma porque busca "hacer más fácil" la recaudación de las multas y deja al ciudadano "en una posición más débil" en su defensa ante las administraciones. La decisión del Grupo Popular ha supuesto una "sorpresa" en el resto de las formaciones, que no entienden este "cambio de postura" y lamentan que el PP no respalde una ley tan importante. El portavoz socialista, Carlos Corcuera, dijo que es un excusa para "desgastar al Gobierno" mientras que el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, criticó que "hayan dicho tres cosas distintas", aunque prefiere que se hayan abstenido a que hubieran votado en contra.
El ministro del Interior manifestó en el Pleno que la ley "aumenta el efecto pedagógico y disuasorio".