El presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, y el secretario general de los populares en la comunidad, Ricardo Costa, tendrán que declarar como imputados en el 'caso Gürtel', decisión ante la que el PP ha reiterado su "total confianza" en ambos. El magistrado instructor de la causa abierta en el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) para investigar un posible delito de cohecho en relación con la supuesta trama de corrupción vinculada a cargos del PP ha citado a declarar también al ex vicepresidente valenciano Víctor Campos y al ex jefe de gabinete de la consejería de Turismo Rafael Betoret. Camps y Costa -portavoz del PP en el Parlamento valenciano- han sido citados para el próximo martes 19 de mayo.
Según las investigaciones desarrolladas por el juez Baltasar Garzón antes de inhibirse en favor del TSJCV, Camps adquirió trajes por 12.783 euros pagados por Orange Market -una de las empresas de la trama supuestamente dirigida por Correa-, a cambio de otorgar adjudicaciones a esta sociedad, desde 2005 a 2009, por valor de unos cuatro millones de euros. En el auto de inhibición, Garzón señaló también que Camps adquirió "prendas y objetos disimulados en otros pedidos ajenos a las prendas obtenidas y, en algún supuesto, en facturas por gastos del stand de Fitur".
Con respecto a Costa, el juez dijo que adquirió trajes en varias tiendas de ropa por un importe de 7.325 euros pagados también por empresas de Correa.
Antes de conocerse su imputación, Camps comparecía en la sesión de control del Parlamento autonómico, donde defendió la honorabilidad de su Gobierno y aseguró que se siente "tranquilo" porque "no hay nada que ocultar". Y después volvió a obtener el respaldo pleno de la dirección nacional del PP.
Tras conocerse la imputación, la única comunicación fue, a través de un comunicado, del vicepresidente primero del Gobierno valenciano, Vicente Rambla, quien dijo que la comparecencia del presidente de la Generalitat, Francisco Camps, como imputado en el 'caso Gürtel' servirá para "desmontar todas las falsedades" de "un montaje orquestado para desacreditar a una persona intachable". Según Rambla, "el Gobierno valenciano afronta con tranquilidad y con absoluta confianza el proceso judicial".