EFE
La investigación del caso Gürtel provocó ayer un duro enfrentamiento en la comisión de Interior del Congreso entre el portavoz del PP, Ignacio Cosidó, y el ministro, Alfredo Pérez Rubalcaba. El primero acusó al titular de Interior de "instrumentalizar" a la Policía para atacar al PP y Rubalcaba respondió tachando la acusación de "infamia" y añadiendo que "el problema se acaba cuando Camps enseñe las facturas" de sus trajes.
Durante la comparecencia del ministro para explicar los datos de criminalidad en 2008, Cosidó rechazó la visión del titular de Interior, que aseguraba que España es uno de los países "más seguros" de Europa, con una tasa de criminalidad de 23 puntos por debajo de la media europea. Según el portavoz del PP, España tiene "un problema de seguridad ciudadana" y se mostró convencido de que el Gobierno está dando más prioridad a "la caza del inmigrante" y a "investigar a la oposición", que a perseguir a los criminales.
"La Policía no distingue carnés de partido, sino delincuencia", defendió el ministro, para precisar que el PP "arremete" contra las fuerzas policiales, judiciales y "ahora" contra el sastre del presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, para "amedrentar". Según Rubalcaba, el problema se acabará cuando Camps presente las facturas que demuestren que ha comprado sus trajes.
Cosidó acusó a Rubalcaba de "filtrar información" relacionada con investigaciones policiales en época de preecampaña electoral, algo que, dijo, "perjudica claramente" a su partido.