Ciento catorce parejas han escogido el Salón de Plenos del ayuntamiento de Murcia para casarse este año. Además, un número similar optó por inscribirse en el registro de uniones de hecho entre los meses de enero y julio. En total, aproximadamente 5.000 parejas han optado por el Ayuntamiento para celebrar sus bodas desde el año 1995, momento en el que comenzaron a realizarse las uniones.

Precisamente, la posibilidad de realizar uniones civiles en el ayuntamiento de Murcia se implantó en el mes de abril de ese año, de 1995, y desde esa fecha hasta la actualidad se han celebrado, concretamente, 4.941 matrimonios. En el presente año, hasta julio, se han registrado 114, que representa casi el 70% de las que tuvieron lugar en todo 2015 (167).

El registro de uniones de hecho, creado en el Ayuntamiento por acuerdo de Pleno de marzo de 1994, ofrece unos datos muy similares. Así, pese a funcionar desde un año antes, reúne 4.669 inscripciones, de ellas 119 constan entre los meses de enero y julio de 2016.

El servicio municipal de Matrimonios Civiles, adscrito a la concejalía de Modernización, Calidad Urbana y Participación, que dirige José Guillén, está recibiendo peticiones para bodas incluso hasta marzo de 2017, aunque el calendario de esos siete meses no está completo todavía, por lo que sigue habiendo fechas disponibles. Para adjudicar un día y hora para un enlace es necesario que la pareja haya iniciado el expediente en el Registro Civil del juzgado.

A partir de ahí, ambos miembros de la pareja deben cumplimentar una serie de trámites, como aportar un justificante de haber iniciado ese trámite en el Registro Civil con el número correspondiente, concretar la fecha del enlace, rellenar una solicitud y aportar copias de los carnés de identidad.

«La categoría y belleza del Salón de Plenos del Ayuntamiento ofrece un entorno muy valorado por las parejas, que no dudan en elegirlo como escenario para sus enlaces», asegura Guillén, quien también destaca las facilidades que encuentran «los contrayentes para adaptar la ceremonia a sus gustos», tanto en cuanto a la elección de los textos que se seleccionan para su lectura como de la música.