L.G
Si las multas por ruido en viviendas particulares y por llevar la música alta en los coches se han disparado, ha pasado lo contrario con las sanciones por contaminación acústica por llevar la moto o coche trucados y haciendo más ruido del permitido. Así lo han constatado los agentes de la Policía Local, que hacen controles de ruidos a todo tipo de vehículos diariamente tanto en la ciudad como en las pedanías, y que achacan el descenso, precisamente, a esas campañas de revisión. La sanción por vulnerar la ordenanza del Medio Ambiente asciende en el caso de vehículos a 300 euros y los conductores expedientados pueden llevar a la ITV de Espinardo el coche para una revisión gratuita, con la que el Ayuntamiento comprueba que el turismo ha sido arreglado y que está en óptimas condiciones. La concejalía de Medio Ambiente tiene un convenio con la citada ITV desde hace casi cinco años y paga por cada vehículo revisado.