MARGA JIMÉNEZ-FONTES
La Junta Municipal Norte de Murcia, que comprende los barrios de San Antón, San Basilio, San Andrés y El Ranero, ha destinado el 58,4% del presupuesto de 2012 a festejos populares. Esta decisión no ha sido del agrado de Izquierda Unida-Verdes, grupo que considera «impresentable dada la situación económica por la que atraviesa el municipio».
La organización de izquierdas explicó ayer que el presupuesto total de la Junta asciende a 65.846 euros, de los que 38.487 son para fiestas populares y solo 8.000 para actividades culturales y deportivas. Asimismo, señaló que el presupuesto, aprobado por el PP con la abstención del PSOE, no contempla subvenciones para las asociaciones de los barrios, mientras que destina 6.500 euros a suministros de impresoras, fax y otros equipos, y realización del programa de fiestas.
El vocal de IU-Verdes en la Junta Municipal Norte, Joaquín Morote, señaló ayer que el presupuesto «incumple el reglamento de participación ciudadana, que establece que las juntas municipales deben gestionar el 8% del presupuesto total del Ayuntamiento». Para Morote, «el presupuesto debería primar más el ámbito social y formativo en un momento de crisis como la actual, en la que hay muchas personas que buscan soluciones por parte de las administraciones públicas, en especial los problemas de integración en San Andrés».
«No quisieron hacer propuestas»
Por su parte, el presidente de la Junta Municipal Norte, José Luis Vicente, explicó a LA OPINIÓN que antes de que se aprobaran los presupuestos, que son los mismos que el pasado año, «les pasamos a todos los partidos un documento para que hicieran una propuesta presupuestaria y a día de hoy no hemos recibido respuesta». Asimismo, Vicente explicó que San Antón, San Andrés, San Basilio y El Ranero «son muy tradicionales y no son barrios dormitorios». En este sentido, defendió que las fiestas patronales «son la seña de identidad de estos barrios, porque los vecinos las aprovechan para relacionarse y hacer amistades». Por esto, Vicente aseguró que la Junta considera que «estas relaciones deben mantenerse, ya que la participación vecinal es amplísima».