ANA GARCÍA
Dormir una noche en la habitación Deluxe del hotel Ritz de Madrid cuesta menos que pasarla en la UCI –Unidad de Cuidados Intensivos– de un hospital concertado, al que la Sanidad pública le tiene que pagar 435 euros por cada día de estancia de un paciente. Los ciudadanos que acuden a un centro sanitario no son conscientes en la mayoría de las ocasiones del coste que tiene para la Administración el someterle a una prueba o que entre a quirófano.
El Servicio Murciano de Salud (SMS) ha actualizado los precios de este tipo de atenciones, baremo en el que se basa para pagar a los hospitales concertados que atienden pacientes de la Sanidad pública. El concierto con ellos se renueva cada año y «hay que adaptarlo a las circunstancias que nos encontramos», señaló Magina Blázquez, directora general de Asistencia Sanitaria del SMS. Aunque en esta ocasión se ha optado por congelar los precios, ya que los que se han modificado apenas han sufrido variación, con lo que se da un respiro a los clínicas y hospitales concertados, que soportan una deuda de 80 millones de la Administración regional y que ya sufrieron un recorte del 5% en las tarifas establecidas el pasado año.
La resolución de los nuevos precios entra en vigor el próximo miércoles 1 de febrero y en ellas ya quedan incluidos todos los impuestos, tasas y demás cargas legales que puedan desprenderse de la asistencia sanitaria. En este caso, los centros privados que tienen concierto con el sistema público tienen un gran peso en el funcionamiento de la Sanidad y ayudan a esta hospitalizando pacientes, realizando intervenciones quirúrgicas, haciéndoles pruebas complementarias o con sesiones de rehabilitación.
La hospitalización, por ejemplo, se factura por tramos cuando se trata de pacientes agudos, por lo que el precio varía en función del tiempo que permanezca ingresado. Así, del primer día al octavo el se ha fijado en 134 euros por día; del octavo al decimoquinto será de 78 euros por día; y a partir del decimosexto serán 84 euros. Mientras que para UCI se ha fijado en 435 euros por día. En cuanto a la asistencia ambulatoria, una visita a Urgencias cuesta 49,33 euros y la consulta con un médico 36.
En el caso de la rehabilitación, el precio no es igual para pacientes que van al centro sólo a eso que para aquellos que están ingresados, fijándose en 5,23 euros el precio de la sesión para los primeros y en 3,59 euros para los segundos.
La entrada a un quirófano ya hace que las cifras se disparen. En este campo destacan, por ejemplo, la litotricia renal extracorpórea –usada para tratar las piedras en el riñón, la vejiga o los uréteres– que con un coste de 813 euros equivale al gasto que cada español dedica al año a ocio y cultura; una operación de cataratas vale 915 euros, un coste superior a la pensión media de jubilación; o la reparación de un hueso facial –intervención similar a la que se sometió el consejero de Cultura, Pedro Alberto Cruz, el pasado año tras ser víctima de una agresión–, que cuesta 2.260 euros, o igual que alquilar un barco de once metros de eslora durante una semana.
Con estos precios no es de extrañar que el SMS quiera optimizar los recursos, de ahí que vayan a extremar el control para evitar que se dupliquen las pruebas, destacó Blázquez, quien también reconoció el papel de los centros concertados que «son complementarios a nosotros para atender en el tiempo establecido a los pacientes, lo que representa un gran apoyo», dijo.