OLGA LÓPEZ
El empresario y presidente del Real Murcia, Jesús Samper, imputado en el caso Umbra, asegura que «mi imputación se ha ido desmontando por si sola» y que él ya sabía que «la verdad saldría a la luz y que quedaría demostrado que soy inocente». Samper hizo estas declaraciones a LA OPINIÓN después de que este periódico revelara el pasado domingo que, aún en el caso de que hubiera cometido los delitos de los que se le acusa, éstos habrían prescrito, dado que han transcurrido diez años desde que se cerró en 2001 el acuerdo entre Nueva Condomina y el Ayuntamiento, que ha vencido este año.
La Fiscalía investiga, en el marco del caso Umbra, la legalidad de los convenios que se firmaron entre el Consistorio y varios promotores -entre ellos Samper- para urbanizar la zona Norte, ya que presuntamente los terrenos se valoraron por debajo de su precio de mercado. Una de las pruebas periciales aportadas a la causa fue el informe de la arquitecto jefe de la delegación de Hacienda, María Pilar Fontela, que calculó en un escrito aportado al juez en 2008 que por la firma del convenio de Samper, el Ayuntamiento había dejado de ingresar 18 millones en las compensaciones que debía de recibir por la recalificación y la cesión del suelo. Hace unas semanas, Fontela acudió a los juzgados citada para
ratificar este informe, pero se negó a validarlo argumentando que había tenido «errores de cálculo». Al respecto, Samper considera que con la negativa de Fontela «va quedando claro que esto se desmonta, que en el convenio de Nueva Condomina no hubo ninguna irregularidad».
Además, en el caso de que se hubiera cometido algún delito, quedaría impune al haber transcurrido diez años, plazo máximo para que haya consecuencias penales por dichas acciones. Aún así, la Fiscalía continuará la acusación contra Samper, puesto que tendrá que ser un magistrado el que determine si existe responsabilidad penal en la actuación del empresario y, en ese caso, si ésta sigue aún vigente.