ANA GARCÍA
El consumo de agua embotellada ha sido muy criticado por razones medioambientales, pero es ahora la OCU –Organización de Consumidores y Usuarios– la que se muestra a favor del agua del grifo señalando, a través de un estudio, su gran calidad y dejando a un lado la envasada. El informe que acaba de hacer público indica que en España el agua del grifo es de muy buena calidad y más económica que la mineral, de ahí que incluso animen a los establecimientos de restauración a que sirvan la del grifo a sus clientes «ya que está libre de contaminantes».
Sin embargo, hay zonas, entre las que destaca la Región de Murcia, donde el agua corriente es muy dura o tiene un sabor desagradable, por lo que se recurre a la envasada. Esta dureza del agua de Murcia se debe principalmente a su alto contenido en sales de cal y magnesio y, aunque el informe de la OCU resalta que las capitales de provincia cuentan con un buen tratamiento de aguas, las localidades más pequeñas no se encuentran al mismo nivel.
Desde la Asociación de Restaurantes de la Región de Murcia han mostrado su discrepancia con la propuesta de la Organización de Consumidores y Usuarios. Su vocal Francisco Fuentes explicó a LA OPINIÓN que «la idea es viable, el agua del grifo se puede utilizar en la cocina de los establecimientos y en realidad se hace, pero no es recomendable para beber porque es muy dura y tiene un alto contenido de cal». Así, dijo que «al cliente hay que darle el agua embotellada y abrirla delante de él, ya que es una muestra de calidad».
La OCU ha realizado un análisis de distintas aguas envasadas con el objetivo de comparar su calidad, etiquetado y precio, estudio en el que se han seleccionado 32 aguas minerales naturales (27 sin gas y 5 con gas) y se han recogido un total de 676 precios. En él concluye que, a pesar de la publicidad de alguna marca, «las aguas envasadas no son necesarias para mantener una buena salud» y recuerda que «el agua del grifo es una opción más barata y que no genera residuos».
En el análisis no se ha encontrado ninguna anomalía de higiene en las aguas envasadas, sin embargo la Organización recuerda que el agua envasada no es estéril y si no se cuida el almacenamiento puede haber un desarrollo anormal de microbios.