MANUEL MADRID
El varapalo de los técnicos municipales a la UTE que realiza las obras de rehabilitación del Teatro Romea no tiene parangón, ni deja títere con cabeza. Un informe del 13 de julio avalado por siete arquitectos e ingenieros de la Oficina Técnica de Proyectos del Ayuntamiento alerta del «riesgo de estabilidad» del histórico edificio ante «el más mínimo movimiento sísmico» debido a la demolición del forjado de la zona oeste.
Según denunció ayer la portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, María José Alarcón, la Junta de Gobierno abordó el 14 de julio, fuera del orden del día y sin que trascendiera a los medios, este descorazonador escrito sobre el estado del teatro a los tres años de que cerrara sus puertas para someterse a un lavado de cara que iba a durar unos cuantos meses y después de incontables anuncios sobre su reapertura. El más reciente en marzo pasado, cuando después de que LA OPINIÓN publicara unas imágenes del interior la concejala de Cultura, Fátima Barnuevo, invitó a la prensa a visitar el Romea para mostrar que no había fantasmas y confiada en que en otoño de 2010 volvería a levantar el telón.
Sin embargo, la Oficina Técnica refleja en el informe que sólo se ha ejecutado el 25,82% del proyecto adjudicado en julio de 2009, «aunque existen trabajos que se podían haber realizado y no se han ejecutado, y por lo tanto entendemos que la certificación es fiel reflejo del estado de ejecución de la obra». Los técnicos estiman que los medios humanos y técnicos utilizados por la UTE en la ejecución de los trabajos no han sido los adecuados, pues el listado de obras pendientes incluye el forjado de la planta segunda, oficinas y aseos de la zona oeste, ascensor, zona de taquillas, reposición de tarima, levantado de moqueta, restauración de verjas y barandillas, sustitución de ventanas y puertas exteriores, acabado de oficinas y aseos, estructura portante de maquinaria frigorífica, camerinos de la zona este, guarnecidos y acabados de paramentos varios, aseos de la zona de Sala de la Reina y Ambigú, y centro de transformación. Todas ellas, ratifica la Oficina, «deberían haberse terminado en plazo, ya que no está justificado retraso alguno», por lo que no accedió a ampliar el plazo solicitado ya en una primera prórroga.
Por todo ello, el Gobierno municipal acordó el 14 de julio exigir a la UTE ejecutar de forma inmediata dicho forjado –120 metros cuadrados a 250 euros el metro cuadrado– estableciendo un plazo de alegaciones de tres días. El plazo de ejecución del forjado sería de cuatro semanas y su presupuesto 42.480 euros, según la resolución firmada por el concejal de Presidencia, Francisco Porto.
Ante la evidencia de que el Romea está en peligro y de que corre riesgo la integridad del edificio por la «pasividad e indolencia del alcalde y la concejala Barnuevo», el PSOE sospecha que hay gato encerrado y exige una implicación directa de Miguel Ángel Cámara en el asunto para que «con celeridad y urgencia» se evite un derrumbe, tal y como advierten los técnicos.