EUROPA PRESS / M. M. G.
Agentes de la Policía Local de Murcia detuvieron ayer a un joven de 20 años, que responde a las iniciales Manuel F.J., que fue sorprendido a las 5 de la madrugada en Espinardo circulando con un ciclomotor robado arrastrando enganchado a un perro por un cable. El joven no obedeció las señales de alto que le dieron los agentes y, al contrario, tuvieron que retirarse de su trayectoria para no ser arrollados, hiriendo a un agente a su paso. Al tomar una curva el perro, un cruzado de labrador de color negro, colisionó contra una pared, donde el cable se rompió, quedando el animal herido en la acera, tras lo que fue atendido y trasladado al servicio de zoonosis.
La persecución al motorista se desarrolló por varias calles de Espinardo hasta las inmediaciones de El Puntal, donde el conductor perdió el control del ciclomotor y se cayó al suelo, pero se levantó y huyó a pie hasta que fue detenido poco mas tarde, sin documentación. Al joven se le acusa de dos delitos, uno de robo y otro de maltrato de animales.
La ordenanza municipal de tenencia de animales prohíbe «maltratar a los animales o someterlos a cualquier otra práctica que les pueda producir sufrimientos o daños injustificados; incluyendo la dejación en cuanto a sus obligaciones como responsable de ofrecerle una protección adecuada, abandonar a los animales, realizar venta o cualquier tipo de transacción económica con ellos fuera de los establecimientos autorizados, ferias o mercados debidamente autorizados, mantenerlos en instalaciones indebidas, mutilarlos y cederlos a laboratorios, entre otras.