MANUEL MADRID
La lucha de José Francisco Navarro, pedáneo de Javalí Nuevo, para conseguir que el PP cumpla su promesa electoral de construir un consultorio médico en la pedanía le saldrá caro. A la primera condena de 180 euros que le impuso un juez -el pedáneo socialista la ha recurrido- por llamar "pinocho" y "mentiroso" al concejal de Sanidad, Fulgencio Cervantes, habrá que sumar una nueva sanción que oscila entre los 400 y los 1.800 euros por vulnerar la ordenanza municipal de ruidos durante una manifestación con megafonía en la Glorieta en un Pleno municipal.
Según la notificación de la concejalía de Calidad Urbana, el Ayuntamiento considera una falta muy grave la infracción de la normativa el pasado 29 de abril, cuando desde las 10 de la mañana y hasta el mediodía el pedáneo y un grupo de vecinos se concentraron en la calle Arenal -callejón que une la Glorieta con la plaza de Belluga- y repitieron mensajes acusando de embustero al alcalde, Miguel Ángel Cámara, mientras sonaba música de 'El exorcista'.
Navarro, que tiene 15 días para recurrir la sanción, aseguró ayer que es la primera vez que una manifestación autorizada -siempre han contado con la autorización de la Delegación del Gobierno- acaba con una multa por exceso de ruido. "Son criterios ilógicos, y es una interpretación torticera e injusta de la ordenanza, pero no nos van a callar si es lo que pretenden y volveremos a hacerlo en el próximo Pleno", advierte el pedáneo, quien indica que ningún agente de la Policía Local hizo las mediciones de ruido sino inspectores de Calidad Urbana.