MARGA JIMÉNEZ-FONTES
Es natural de El Palmar, pero se siente mozambiqueño, "aunque no haya nacido sobre una estera". Así lo aseguraba ayer Francisco Lerma, el obispo electo de la diócesis mozambiqueña de Gurué, quien el próximo 30 de mayo celebrará su Ordenación Episcopal en la Catedral de Maputo, y que ayer realizó una visita al obispo de la Diócesis de Cartagena, José Manuel Lorca Planes. Lerma se ha planteado como principales retos conseguir poder "entrar y conocer lo que se está haciendo en el pueblo, ser humilde y sencillo y estar cerca de ellos", además de "responder a los desafíos del hambre, la miseria y las enfermedades endémicas" que afectan a la población.
Tras cuarenta años como misionero en el país africano, Lerma es un gran conocedor de la realidad social de Mozambique, donde ahora desempeñará el cargo de obispo de Gurué, una región que cuenta con una extensión cuatro veces superior a la de Murcia (42.450 kilómetros) y cerca de 1,8 millones de habitantes, según el último censo.
Se trata de una diócesis joven, tal y como destaca Lerma, quien asegura que el 18% de los ciudadanos son católicos, mientras que los musulmanes alcanzan entre el 10 y el 15 por ciento, junto a otros grupos religiosos o sectas. Lerma quiere trabajar junto al pueblo y para ello contará con la ayuda de 32 sacerdotes diocesanos y una treintena de sacerdotes misioneros, si bien "siempre hacen falta más misioneros", destacó, a la vez que recordó que durante la revolución en el país africano se cerraron los seminarios.
En cuanto a la actualidad en Mozambique, Lerma recordó que se trata de un país que se formó tras vivir dos guerras, "hasta los acuerdos de paz en 1992". Aun así, subrayó que, "si bien hay cierta estabilidad económica, la mitad de la población vive en la absoluta pobreza, con menos de un euro al día". En este sentido, el obispo murciano aseguró no saber lo que es la crisis económica, "ya que hay un abismo enorme que separa a África del resto del mundo. Ese primer mundo que va a África a chupar", añadió. Otra de las preocupaciones de Lerma es la lucha contra enfermedades como el sida, que afecta ya al 16% de la población mozambiqueña.
En este sentido, Lerma destacó "la desorganización general del país" como consecuencia de las guerras y la revolución. "Una situación que ha provocado un periodo de reconstrucción y rehabilitación".
Francisco Lerma se siente muy orgulloso de su nombramiento, al que "no pude decir que no", afirmó, mientras que Lorca Planes destacó la alegría de la Diócesis de Cartagena porque "un hermano como él esté sirviendo a la Iglesia en un país lejano". Por otro lado, Lerma se reunió ayer con el presidente de la Comunidad Autónoma, Ramón Luis Valcárcel, y con el alcalde de Murcia, Miguel Ángel Cámara, quienes se interesaron por la diócesis mozambiqueña y su realidad económica, cultural y social. Lerma invitó a ambos a su Ordenación Episcopal en Mozambique.