Los trabajadores amenazaron en febrero con una huelga, pero optaron por llevar sus reivindicaciones a los tribunales. Sin embargo, "tuvimos la voluntad de paralizar la demanda judicial para que no fuese un inconveniente para la empresa a la hora de negociar con bancos, pero estamos desesperados y es momento de decir basta ya, pues no se puede exprimir tanto al trabajador", explicó Miguel Cano.
Por su parte, José Luis Sánchez, presidente de la empresa, dijo que "hay menos viajeros que antes y, por lo tanto, recibimos menos subvención del Ayuntamiento, pero seguimos trabajando para encontrar soluciones".