MANUEL MADRID
La Asociación para la Conservación de la Huerta de Murcia (Huermur) ha enviado a los ayuntamientos de Murcia, Alcantarilla, Beniel y Santomera, así como a las juntas municipales y a la Confederación Hidrográfica del Segura, una carta en la que muestra su satisfacción por la incoación del expediente para la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) de la red de regadío tradicional de la Huerta de Murcia, que incluye todas las acequias y azarbes que quedan, así como los edificios y elementos arqueológicos y etnográficos asociados a estos cauces, como son los molinos, las norias, los acueductos, los puentes, ceñas y otras construcciones.
Esta propuesta de declaración de BIC fue realizada por esta entidad en agosto de 2009 a la dirección general de Bellas Artes y Bienes Culturales, que ya protegió en noviembre como BIC, con la categoría de monumento, el acueducto de la Rambla de las Zorreras, junto a la noria de Alcantarilla.
Según explicó ayer a LA OPINIÓN Pedro Fernández, miembro de Huermur y presidente de la Asociación Juvenil Villa de Aljucer, el proceso se ha iniciado por "silencio administrativo" ya que, según la Ley de Patrimonio Cultural de la Comunidad Autónoma que entró en vigor en 2007, transcurridos seis meses sin que la Administración competente responda a esta solicitud promovida a instancia de parte, como es el caso, se da por iniciado el expediente. Sin embargo, la consejería de Cultura podría finalmente rechazar tal declaración después de estudiarla, aunque hasta que no se resuelva el expediente -tienen de plazo hasta tres años- los citados elementos gozarán del régimen de protección previsto para los bienes declarados de interés cultural.
Huermur advierte a los ayuntamientos, pedáneos y concejales que la incoación del procedimiento de declaración de BIC determina la suspensión de los efectos de las licencias urbanísticas ya otorgadas, en tanto recaiga autorización por parte de la dirección general con competencias en materia de patrimonio cultural, y prohíbe el otorgamiento de nuevas licencias. Esta redacción llamó ayer por teléfono al director general de Bellas Artes, Enrique Ujaldón, aunque no atendió a las llamadas.