"No hay anomalías de ningún tipo", repetía ayer la concejala de Cultura, Fátima Barnuevo, que aseguró que los operarios de la UTE formada por Azuche y Trimtor están trabajando en el teatro "al ritmo normal". Barnuevo explicó que ya se han realizado las reparaciones de cubiertas y fachadas, que se han terminado las obras de la caja escénica y que están a la espera de recibir las nuevas butacas para sustituir todas las que tenía el Romea. "Las tenemos tapadas con sábanas blancas para que no cojan polvillo, lo normal en estos casos es que estén tapadas, aunque en esta zona no se están haciendo trabajos de sustitución de conducciones porque van por otro sitio", señaló la edil popular, quien desmintió que estén paralizadas las obras. "No están paradas y tampoco hay ninguna novedad en el frente. Seguimos estando en la última fase y la expectativa es que antes de que acabe el primer semestre de 2010 el teatro reabra sus puertas. Fecha no hay, pero antes del verano, eso es seguro".