La Junta de Hacendados respaldó ayer la creación de una comisión permanente compuesta por cinco miembros que tendrá potestad para autorizar obras y entubados de cauces, firmar acuerdos urbanísticos y enajenar acequias sin contar con los procuradores de las acequias y azarbes. La medida despertó las suspicacias de algunos hacendados, que alzaron sus voces en contra preguntando qué pasará con la edificabilidad de las acequias. Hasta ahora si ocurría en una acequia rotura o alguna otra novedad de consideración el procurador daba por sí mismo las providencias para evitar el daño o evitar su continuación, pidiendo a continuación la convocatoria de un juntamento extraordinario para tomar la mejor consideración. Sin embargo, con esta nueva comisión no será necesario convocar dichos "juntamentos innecesarios" para tomar decisiones importantes, contraviniendo lo dispuesto en las ordenanzas. El sector crítico considera que esta decisión debe ser anulada por un juez por considerarla una maniobra del todo ilegal.