El Comité de Apoyo a las Trabajadoras del Sexo (CATS) denunció ayer la situación de indefensión de las mujeres que trabajan en este sector por la falta de regulación. "A pesar de realizar una actividad económica -subraya la asociación en un comunicado-, las mujeres que trabajan en clubes de alterne u otros lugares de sexo comercial no tienen acceso a un contrato de trabajo ni a derechos laborales o sindicales que las protejan de los abusos de empleadores y clientes, haciéndolas vulnerables a redadas en las que se las detiene como si fueran delincuentes".